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La era de la inmediatez: desafíos para el desarrollo en la generación actual


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Modelar con acciones, permitir el aburrimiento y la espera, crear entornos sin pantallas ni tecnología, y ofrecer apoyo emocional en lugar de utilizar la tecnología como consecuencia a la frustración, son algunas de las prácticas que podemos implementar para fomentar un estilo de vida pausado y no caer en esta tendencia.

En la actualidad, la cultura de la inmediatez influye en gran parte de las personas, sobre todo, en las generaciones más jóvenes. Se trata de un fenómeno en la conducta y en la forma de vida de querer respuestas rápidas.

La capacidad a la espera y la tolerancia a la frustración son habilidades que se están debilitando cada vez más. En general, estamos viviendo más rápido, tenemos las cosas a nuestro alcance de manera más sencilla.

En este sentido, los más vulnerables a estos efectos a largo plazo, pueden ser los niños y las niñas, pues están naciendo y desarrollándose en esta época, que es cada vez más rápida.

El incremento del uso de la tecnología, tanto en personas adultas como niños y niñas, puede afectar la capacidad de espera, y no poder vivenciar las situaciones de manera pausada, pues estamos expuestos a videos rápidos y adictivos, y en el caso de los menores, también a juegos sobreestimulantes.

Mujer desesperada viendo una pantalla

Mujer desesperada viendo una pantallaIStock

 

Específicamente, en la infancia no contar con estas habilidades puede extrapolarse en todos los ámbitos de la vida y presentarse en situaciones cotidianas. Permitir que el niño o la niña tengan momentos de espera y de aburrimiento sí tiene muchos beneficios, como es el desarrollo de la creatividad y la imaginación al tener que crear su propio entretenimiento, y, por otro lado, aprender a autorregularse (con ayuda del adulto) cuando quiere acceder a algo y no es posible.

Esto, en ocasiones se hace cada vez más difícil porque los niños y las niñas conviven con un modelo adulto que está gran parte de su tiempo ocupado y que por la misma pérdida de habilidades recaen en la falta de presencia en su día a día, en la crianza y educación de los infantes.

La importancia de permitir el aburrimiento

Por esta tendencia a la inmediatez que tenemos los adultos, no nos percatamos de que también estamos contribuyendo a que las nuevas generaciones adopten esta conducta. La falta de tiempo para inculcar y fomentar valores y habilidades como la empatía y la tolerancia, pueden traer consecuencias a largo plazo.

Modelar con acciones, permitir el aburrimiento y la espera, crear entornos sin pantallas ni tecnología, y ofrecer apoyo emocional en lugar de utilizar la tecnología como consecuencia a la frustración, son algunas de las prácticas que podemos implementar para fomentar un estilo de vida pausado y no caer en esta tendencia.

Puede que no sea un camino fácil luego de que estamos envueltos en ella, pero es importante para su bienestar y adaptabilidad en el futuro.

Dominique González, psicóloga infanto-juvenilCortesía de la autora

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