Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
Es de público conocimiento que la provincia Bahoruco ha estado, durante décadas, entre los territorios más pobres del país. En términos porcentuales, según datos oficiales, 75 de cada 100 hogares son pobres, lo cual resulta sencillamente inquietante.
Estas cifras deberían alarmar y generar preocupación en cualquiera que tenga su mente sincronizada con lo que los físicos llaman el espacio-tiempo, sobre todo en las autoridades de esta demarcación. Sin embargo, no parece ser así. Al parecer, al senador de Bahoruco le sobra tanto tiempo que lo emplea en emitir resoluciones con el objetivo de cambiarle el nombre a una avenida en Santo Domingo. Surge entonces la pregunta: ¿cómo es posible que un representante de un pueblo con tantas carencias dedique su tiempo a esas nimiedades? Esto solo puede explicarse por ignorancia, insensibilidad o indiferencia.
¿Cómo es posible que desde el 16 de agosto de 2024 no se haya escuchado a nadie en el Senado alzar la voz en favor de los habitantes de Bahoruco? Los estudiantes han clamado por un transporte que los traslade a sus universidades de forma económica y segura; los maestros exigen mejores condiciones en escuelas que carecen de recursos didácticos y cuya infraestructura física se encuentra en mal estado; las calles, de igual manera, están en pésimas condiciones. En ninguno de estos casos, insisto, se ha trabajado desde el Congreso para mejorar la calidad de vida de la provincia.
Finalmente, considero que la senaduría de Bahoruco está vacante y, si existe algún inquilino, preferimos pensar que no lo conocemos, porque de lo contrario sería un acto de irresponsabilidad pretender ocupar una función pública de brazos cruzados. Algunos han expresado que sí hay un senador en Bahoruco; pero, de existir, podría compararse con un carro sin llantas, una escopeta sin cartucho o un tira piedras sin piedras.
Fuente: el Nuevo Diario

