Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
Han pasado más de dos décadas desde la entrada en vigor de la Ley No. 87-01, que dio origen al Sistema Dominicano de Seguridad Social. Sin embargo, a 24 años de su implementación, lo que se prometió como un mecanismo de protección y dignidad para los trabajadores dominicanos ha resultado ser, en la práctica, un sistema que ni es seguro, ni verdaderamente social, y mucho menos garante de una pensión digna al momento del retiro.
Más de cinco millones de trabajadores cotizan cada mes con la esperanza de asegurar un futuro tranquilo, pero lo que reciben a cambio dista mucho de ser justo. Mientras tanto, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) han acumulado más de RD$1.15 billones de pesos gracias al esfuerzo colectivo de los afiliados. Las cifras hablan por sí solas: las AFP se enriquecen año tras año, mientras los verdaderos dueños del dinero —los trabajadores— apenas reciben migajas, como si su sudor y sacrificio no valieran nada.
Esto no es justicia.
Esto no es seguridad social.
Esto es una burla a la dignidad del pueblo trabajador.
El sistema actual ha fallado en su propósito más elemental: proteger a quienes sostienen la economía del país con su trabajo diario. No podemos seguir permitiendo que se juegue con la esperanza, la vejez y el derecho a una vida digna después de años de esfuerzo.
¡Ya basta!
Es momento de alzar la voz y exigir con firmeza a la Comisión de Seguridad Social del Congreso Nacional una reforma profunda a la Ley No. 87-01. Una modificación que no responda a intereses financieros, sino al clamor de millones de trabajadores que reclaman un sistema más justo, más equitativo y verdaderamente social.
Porque no se trata solo de números.
Se trata de vidas, de sueños, de familias.
Y de la urgencia de recuperar la dignidad que nos pertenece

